Title: carpe diem mayo.
chicarvil - May 1, 2009 09:10 AM (GMT)
Bueno, ya se que aun no he dado los resultados del mes de abril pero asi doy tiempo para la que se quiera apuntar se apunte y le de tiempo a pesar algo ademas este tema sera muy diver
- Fecha de inicio:1 de mayo 2009
- Fecha de cierre:25 de marzo 2009
- Título: Momentos chik flicks (no se si esta bien escrito Quiero decir esos momentos "rosa" que sam adora y que dean detesta)
- Personajes: Preferiblemente Dean/Sam pero tambien se admite a Dean con cualquier otro personaje. Jo, Bobby, John....Da igual
- Capítulos:One shot
- Descripción del Argumento: Cualquier momento sentimentalismo que los winchis compartan.
Rating, Género & Advertencias:Lo suyo es que fuera comedia, aunque tambien se admiten dramas y quebraderos de cabeza. Pueden ser gen o wincest
- Spoilers: Si quereis sip.
- Número de Palabras: Mientras sea un one shot me da igual
- Participantes: bbm, maika, Vanessa Winchester, lucero, liz81!
- Jueces: nuka, nito, mistica
¿Que os parece el tema de este mes? Es chachi. :lol:
Nuka_Winch - May 1, 2009 10:45 AM (GMT)
Yo me pi ser juez, puedo? puedo? Seria participante si no tuviera 17 examenes en 15 dias T__________T
bbm - May 1, 2009 05:22 PM (GMT)
puedo participar?......puedo..puedoooooooooooooooo?...
esos momentos rosas son mis preferidos..de todo el universo cariñoso..ajajajajaj :D
chicarvil - May 1, 2009 05:32 PM (GMT)
ya os he apuntado como jueza y participante respectivamente XD
Maika-Metallium - May 1, 2009 08:29 PM (GMT)
Chicarrín!!!! Apúntame como participanta, porfas ^^.
Besotes!!!!
chicarvil - May 1, 2009 09:26 PM (GMT)
ya te apunte maika
¿Quien mas se nos une?
Vanessa Winchester - May 2, 2009 01:57 AM (GMT)
Apuntame chicar este participo, dime a ver si entendi bien es un momento sentimental de los winchis verdad???????????
chicarvil - May 2, 2009 06:53 AM (GMT)
sip, entendiste perfectamente vane:lo:
Ya te tengo apuntada
Vanessa Winchester - May 6, 2009 07:30 PM (GMT)
| QUOTE (chicarvil @ May 2 2009, 07:53 AM) |
sip, entendiste perfectamente vane:lo:
Ya te tengo apuntada |
:lol: Gracias chicar :hug:
Lucero - May 11, 2009 04:39 PM (GMT)
Jooooo! Maika! ya sé porque me decías que tenía que inscribirme en el carpe diem del mes! :parte: si esto de las ñoñadas es para lo unico que vivo jaja :yuju:
Me anoto! puedo puedo puedo puedo puedo puedo????????? :wub:
Maika-Metallium - May 12, 2009 02:33 PM (GMT)
| QUOTE (Lucero @ May 11 2009, 05:39 PM) |
Jooooo! Maika! ya sé porque me decías que tenía que inscribirme en el carpe diem del mes! :parte: si esto de las ñoñadas es para lo unico que vivo jaja :yuju: |
:wii: :wii: ¡¡Si ya sabía yo que te iba a gustar!! :hug:
chicarvil - May 12, 2009 03:02 PM (GMT)
te apunto lucero. esto...gente..necesito a otra juez que solo tengo a nuka... :deditos:
Nito - May 12, 2009 03:16 PM (GMT)
mistica - May 12, 2009 06:07 PM (GMT)
Si te hace falta otra juez apúntame, mi musa esta de huelga así que no creo que escriba nada :P
chicarvil - May 13, 2009 03:08 PM (GMT)
perfect..pos ya tengo a misti y a nito jijiji...bueno..enga chicas que alguien maS se me anime pa escribir algo que un one shot sobre sam poniendose en plan cosmo y persiguiendo a dean para que hable de sus sentimientos mientras este le dice que es un mariquita tiene que ser pa descojonarse.
chicarvil - May 14, 2009 09:34 PM (GMT)
siento el doble post, weno aqui os dejo el primer carpe diem. a ver que os parece XD
titulo: 1
La perfección es una palabra que nos podría describir, si en nuestras relaciones hubiera algo que encajara en esa definición. No podemos decir que somos perfectos, porque estaríamos mintiendo. La perfección solo describe las cosas, pero no los sentimientos. Una persona puede ser perfecta y estar podrida por dentro.
¿Por qué nosotros no podemos ser perfectos? - Esa es la pregunta en cuestión. Un sentimiento tan puro como el amor entre hermanos, ese amor por el cual se ha dado la vida una y otra vez. Ese sentimiento de necesidad, de posesividad infinita. La necesidad de ese otro ser a tu lado para poder respirar, comer, dormir, gozar.
Entregarte por completo. Eso es lo que es el amor. La necesidad es amor.
Cualquiera que lo viera de esta forma, podría decir que eso es enfermizo. Necesitar tanto a una persona. Llorar por las noches deseando que estuviera a tu lado, rogar a esos dioses que no conoces, pero en los que crees con ferviente pasión en ese momento, para pedir por el bien de él, de ese ser que ha roto tus esquemas.
………………..
Sam puede ser visto de muchas formas. Un bastardo egoísta que hace lo que quiere sin importarle el daño que causa a los demás. Y él es así y se acepta tal como es. Pero no por eso se justifica.
Entonces, ¿cuál es el caso de ser un bastardo egoísta? - Es buscar por todos los medios posibles la felicidad del otro, y al obtener esa felicidad, duplicar la tuya propia, y seguir así, una y otra vez, deseando más y más para ti y para él.
……………
La corriente de la pasión le recorre de pies a cabeza. Sam siente esos carnosos labios en su piel, recorrerle entero una y otra vez. La húmeda lengua de su hermano que dibuja figuras sin forma sobre su desnudo cuerpo.
Los gemidos húmedos cargados de placer, chocan contra las paredes de una habitación cualquiera. Dos corazones latiendo al unísono. Pasión, deseo, celos, ira, amor todo encerrado en un beso que reclama posesión sobre el otro. Hay un vencedor y un vencido. Saliva, labios y dientes reclaman un premio, el sabor de la victoria. Ese néctar que el otro guarda receloso en su interior, protegiéndolo hasta el último gemido.
Destellos de un blanquecino intenso se asoma en su mirada. Dean cae sobre el sudoroso pecho de su hermano. Respiraciones erráticas tratando de regresar a la normalidad.
Besos perezosos hacen acto de presencia. La habitación, ahora en penumbra, esconde ese secreto, la necesidad, la demostración de amor de la que fue testigo.
-Dean,… ¿por qué me amas? - sus brazos estrechan el fuerte cuerpo de su hermano entre sus brazos.
- Te amo porque eres mío y necesitas ser amado. - Las palabras escapan de sus labios como el agua entre las manos. Fuerte y conciso como solo Dean Winchester sabe hacerlo.
- Y tú, ¿por que me amas? - pregunta.
Te amo… porque para entender nuestro amor, ellos necesitan volver su mundo del revés... y eso me gusta. Nosotros somos así. Solo necesitamos saber eso. Por eso te amo.
- ¿Y esto será para siempre?
- Hasta que mi corazón deje de latir dentro de mi pecho. Hasta ese día, tú estarás dentro de él.
La perfección es una palabra que nos podría describir, si en nuestras relaciones hubiera algo que encajara en esa definición. No podemos decir que somos perfectos, porque estaríamos mintiendo. La perfección solo describe las cosas, pero no los sentimientos.
FIN………………………….
Nito - May 15, 2009 12:56 PM (GMT)
No tengo ni idea de quien habrá escrito esto, pero que sepa que ME HA ENCANTADO, no solo me parece preciosísimo hasta la muerte sino que me encanta como está escrito.
Para mi fabuloso :wub:
Maika-Metallium - May 15, 2009 06:46 PM (GMT)
¡OMG!
¡¡Qué super lindo!! :wii: :wii: Una ola a quien lo haya hecho. Mil besotes ^^!!!
Lucero - May 16, 2009 05:05 AM (GMT)
:deditos:
*hiperventilo*
ok, ya está :uf:
y ahora, debo dejar aqui dejo el mio? o se los paso o qué? :uf:
Nito - May 16, 2009 09:14 AM (GMT)
Se lo tienes que pasar a chicar creo, pero dejarloa quí no, que tienen que ser anónimos.
Lucero - May 16, 2009 10:59 PM (GMT)
chicarvil - May 17, 2009 10:38 AM (GMT)
otro carpe diem
Título: 2
-Dean, tenemos que hablar.
Ahhh, como demonios odiaba esa frase, era cosa de escucharla y se le revolvían las tripas haciéndolo querer saltar del Impala en movimiento.
-No Sam, no tenemos que hablar.
-Oh, sí tenemos.
-Que no. Mira, ya deberías de conocerme lo suficiente para saber que yo no hablaré de esas cosas a menos de que esté extremadamente ebrio. Deberías saberlo. –Claro que debería, sólo que se estaba haciendo el obtuso y la verdad es que Dean tenía claro que tal vez (y sólo tal vez) deberían de hablar al respecto. Sam guardó silencio el resto del camino y Dean sonrió, lo había logrado, otra vez. Solo fue cuestión de poner al alcance de su hermano otro problemilla de conducta (tal vez relacionado con su consumo de alcohol) y ya, ¡voilá! El nene lo deja en paz.
O al menos eso pensó.
Cuando llegaron al motel en turno Dean fue al bar y Sam se quedó a investigar un par de cosas, o eso fue lo que imaginó que hizo, la verdad no se esperaba que al regresar a la una de la mañana, su hermano lo esperara con una dotación completa de tequila, whisky, vodka, y por supuesto cerveza. Cada botella alineada, abierta, e incitante esperando a ser abierta. La boca se le hizo agua y se le secó al mismo tiempo mientras recordaba la charla que tuvieron antes. Maldito Sam. Mil veces maldito.
-Todas tuyas. –apareció el muy traicionero saliendo del baño con esas detestables gotitas de agua deslizándose por su pecho desnudo hasta perderse en el bóxer rojo que traía puesto.
–Maldito Judas.
Sam se rió. Obviamente. Soltó esa risilla malvada de anticristo y le sirvió en el vaso una considerable cantidad de tequila para empezar la noche. Dean lo miro desafiante para recordarle quién es el que mandaba ahí, pero como era de esperarse, Sam lo ignoró olímpicamente. Se acercó más de lo que el manual de Carreño permite y le ofreció el vaso.
-Cobarde… -y Dean no es ningún cobarde, por eso se la bebió, por eso y porque su garganta se secó a niveles alarmantes al sentir a ese bastardo que se hacía llamar Sammy. Luego vino otro trago de whisky, después otro de tequila, más adelante vodka, otra vez tequila, ahora whisky de nuevo, más tequila… y así hasta que a Dean de pronto se le movía el piso a velocidades alarmantes y la memoria simplemente se quedó en blanco.
De verdad, sólo… en blanco. Fue como si cada que parpadeara se encontrase en un sitio diferente y su cerebro lento no alcanzara a registrarlo. Primero estaba en la mesa de la habitación, cierra los ojos, los abre y está en el sillón sobre las piernas de Sam, los cierra de nuevo, y al abrirlos está en la cama, completamente desnudo y con su hermano sobre él acariciándole el pecho, vuelve a cerrar los ojos, y esta última vez que los abre está completamente mareado y desnudo, desnudo y mareado, y el culo le duele. Mala señal, su mami siempre se lo dijo. Bueno, su mamá Mary no, pero sí su mamá Bobby que le dijo “Bebe todo lo que te de tu gana pero cuídate el culo, si no te acuerdas de nada y te duele el culo es muy mala señal”. Mandaba narices, le dolía el culo y no se acordaba de nada.
-Sam… -él debía acordarse, sólo se tomó un par de cervezas. Si tan solo estuviera ahí. Se levantó a buscarlo pero no lo encontró en ningún sitio así que se metió a la ducha con el agua más helada que pudo conseguir y al salir buscó unas píldoras para la resaca, de esas que siempre escondía en el calcetín gris que guardaba al fondo de su maleta. Vacío. Mierda. Nauseas. Intensas. Baño, ahora.
-¡DEAN! ¡te traje unos huevos con mucho tocino grasoso, jamón grueso y salchichas!
-Te odio. –respondió desde el suelo del baño dónde acababa de vomitar hasta a sus muertos. La puerta se abrió y ahí estaba su hermano mirándolo con una sonrisa de Buda que le puso los vellos de punta.
-Bah, tú me amas. Ven acá. –le hizo levantarse y lavarse los dientes antes de echarlo como costal de papas sobre el sillón, le dio un vaso grande de agua, le puso un plato de fruta en las piernas que Dean miró con asco, y prendió la televisión, acomodó algunos cables tras el aparato y ensanchando la sonrisa procedió a ponerle play[i] a la video que pidió en recepción.
-¿Qué vamos a ver?
-Mi nueva película favorita.
Y definitivamente Dean no esperaba que [i]esa fuera su película favorita.
Comenzó con una imagen de la habitación completa del motel, luego salió Sam quien le sonrió a la cámara y comenzó a hablar.
-De acuerdo, Dean. Dado que eres una princesita cobarde y no quieres hablar de lo que pasó en Arkansas, dejemos que unos pocos litros de alcohol te hagan cooperar en esto ¿de acuerdo? Y para que no te hagas el obtuso diciendo que no recuerdas, aquí está, una cámara aquí y otra con una vista plena de la cama, porque estoy seguro de que ahí terminaremos.
Para entonces el rostro de Dean era todo un poema, intentó levantarse pero su hermano lo sentó jalándolo del hombro izquierdo haciéndolo quedar semi recostado sobre él.
-No tientes a la suerte, niñato. –y el Yeti maldito siguió sonriendo mientras su copia exacta de la TV se metía a la ducha y salía precisamente cuando Dean iba entrando
-Todas tuyas.
-Maldito Judas.
-Cobarde…
-¿Has escuchado esa frase de que el pez por su propia boca muere, Dean? –comentó como si estuviera hablándole del clima. Dean decidió no contestar, era lo suficientemente raro estarse viendo en pantalla y resultó definitivamente ridículo verse caminar a trompicones después de la primera hora de estar bebiendo.
-Sammy…. ¿dónde… ay carajo… dónde estás Sammy? –ahí fue cuando caminó hacia el sillón dónde estaba sentado Sam con una cerveza en las manos. Dean vio como Dean en la pantalla lo miraba con los ojos brillantes en lágrimas contenidas antes de sentarse sobre las piernas de Sam que lo abraza protectoramente. –no me dejes Sammmmy, yo a ti te quiero mucho, en serio, maldito cabrón hijo de puta… ay… perdón mami…
-Dean, dime qué pasó en Arkansas.
-Serás cabrón…
-Eso ya lo dijiste.
-Que te den. No hablaré de eso… -un hipido, otro trago directo a la botella de tequila. –dije que no… hablaría de eso… y soy un hombre de… ¿cuál era la… palabra? Ah… esa… soy un hombre… de palabra.
-Pero quiero que hables.
-No.
-¿Por qué?
-No se… -Dean se ve a si mismo observando estúpidamente la botella vacía. Sam se la quita, se deshace de su hermano y va por la de vodka, luego pone algo de música en el radio desvencijado de la cocina.
-Vaya si tengo aguante… -el Dean de la realidad sonríe satisfecho, bien podrían venir los de la GESTAPO a interrogarlo y él sólo haría un par de chistes malos, excelente. Pero bueno, que luego empezó a salir la música de ese estúpido aparato y el Dean de la pantalla comenzó a llorar. A lágrima viva. -Honestamente, ¿los Beatles?
-No Sammy. Esa canción no. –y ahí va, otro lagrimón de cocodrilo deslizándose por su rostro. Sam regresó a su lado en el sillón y le limpió las lágrimas con el dorso de su mano, Dean se abrazó a él como un niño y comenzó a cantar “From me to you” a todo pulmón sin dejar de aferrarse a él. –Sam… ¿para qué quieres que te lo… diga? Tú ya… lo sabes…
-¿Qué es lo que sé, Dean?
-Que yo a ti te amo… en serio… te quiero mucho… que cualquier cosa que… tu quieras… yo te la doy, Sammy… lo que sea… y… ¿sabes algo?... deberías quedarte conmigo… como para… para siempre… admítelo, Sam, tengo todo lo que quieres… y yo te quiero… -ahí tomó la mano de su hermano entre las suyas y la apretó contra su pecho. -¿lo oyes, Sammy? Es mi corazón… por ti… y estos brazos… -los miró y se quedó un momento en silencio. –son para abrazarte y no dejar que te vayas... nunca. –lo dijo con toda la decisión que un ebrio puede expresar. –y esta boca… -se la señaló con movimientos torpes. –es para besarte… y dejarte satisfecho… jeje… sé que te gusta… siempre me ves la boca… ¿te gusta Sammy?
Fue ahí dónde Sam apagó la televisión para dedicarse a mirar fijamente a su hermano en shock, honestamente parecía a punto de tener un derrame cerebral o algo por el estilo, pero siguió adelante.
-Me gusta Dean.
-¿Eh?
-Anoche me preguntaste si me gustaba tu boca. Y ahora te respondo: sí, me gusta. –las orejas se le pusieron rojas, y maldita sea la vida pero, señoras y señores, Dean Winchester estaba sonrojándose, Sam se lamió los labios conforme veía esas mejillas adquirir una tonalidad rosácea que le resaltaba cada una de las pecas, quiso lamerlo enterito como lo hizo ayer, o contarle las pecas de la nariz como lo hizo esta mañana al despertar, pero aun no era el momento. Todavía no.
-Eso no vale, estaba ebrio.
-Ah no, dicen que los niños y los borrachos siempre dicen la verdad así que no puedes alejarte ahora.
Ahí fue cuando se desató el caos, Dean se levantó con el único objetivo de escapar, Sam lo vio todo en cámara lenta, corrió hacia su hermano, le hizo el placaje de ley, Dean le dio con la rodilla en las costillas, Sam se dobló de dolor, Dean se levantó y alcanzó el pomo de la puerta, Sam lo jaló del tobillo, Dean cayó al suelo, Sam saltó sobre él y le hizo una llave de esas que usan en el kick boxing, Dean pateó y mordió y se movió como un pescado pero no pudo escapar, por supuesto que no se podía, si él mismo le enseñó a hacer esa llave.
-Maldito nazi.
-Cállate de una vez. Ayer dijiste lo que tenías que decir, ahora me toca a mí hablar. –y sí lo haría… -es cierto. Dean, es cierto. Tienes todo lo que quiero, y eso es de lo que me di cuenta en Arkansas, por eso te besé… ¡Deja de intentar huir! –apretó el agarre a brazos y piernas hasta que el mayor dejó de moverse finalmente. –Yo siempre quise un hogar Dean, tú lo sabías, por eso me ponías esas reglas absurdas como la hora de llegada y el que me comiera los vegetales. Y tú me lo diste todo, me diste ese corazón tan enorme que tienes, me lo diste entero, y yo lo tomé, y cuando creía que no podía soportar más, que ya estaba roto por completo, fuiste tú quién me dio soporte con ese corazón y una palabra ruda. Fuiste tú quien me dio una palmada en el hombro cuando tuve que matar a Maddison. Eres tú quién me abrazaba por las noches cuando fingía que estaba dormido, y me decías que las cosas no estaban tan mal como creíamos, que todo tenía solución y que el destino bien podía irse a la mierda… ¿por qué no entiendes que eso está bien?
Dean giró el rostro con las mejillas aun ardiendo y el corazón corriendo a niveles que deberían de estar prohibidos, solo faltaba que el tan prometido paro cardiaco por comer tantas porquerías le viniera precisamente ahora que Sam le estaba descubriendo el pastel. Por favor paro cardiaco, ¡ven!
-Tú siempre estuviste ahí y me mantuviste a tu lado, y yo siempre te amé por eso, Dean. Y después cuando crecí un poco más, fue que comencé a desearte… sí Dean, no te fíes tanto de las apariencias, yo te desee desde los quince, y realmente fantaseaba con tus labios desde entonces, porque yo te amo, y sé que tú también me amas, Dean. Bésame, Dean.
Y todas las palabras se arremolinaron en el pecho de Dean, como un huracán demasiado enorme, sólo, ahí, dando vueltas, circulando por todo su cuerpo, dándole un calorcillo que no recordaba haber sentido nunca. Sam ya lo había soltado desde hace un rato, y ahora sólo estaba sobre él mirándolo con esos ojillos de cachorro. Rogando. Suplicando un beso que tal vez nunca llegaría.
Dean sabía lo que iba a pasar, sabía que daría el gran salto sin que pudiera oponerse en realidad, pero –vamos, ya andando en confesiones embarazosas.- le daba miedo. No por que fuera hombre, ni que fuese el primero o el último que ha besado, sino porque era su hermano, el mismo mocoso al que crió y al que le lavaba por detrás de las orejas antes de irse a dormir.
Dean lo amaba. Maldita sea. Dean lo amaba como jamás creyó poder amar a nadie, con ese tipo de amor que duele y te hace dar hasta lo que no tienes tan solo para tener al otro contento. Lo amó desde que lo sostuvo por primera vez, y definitivamente lo ama ahora que está sobre él desnudándolo con la mirada, haciéndolo suyo tan solo con la mirada.
Está temblando, Dean está temblando cuando levanta la mano y con toda la delicadeza del mundo le acaricia el rostro, Sam se acerca más al toque y cierra los ojos mientras suelta un suspiro.
Dean lo ama. Tal vez demasiado.
-Bésame, Dean.
Repite la orden y Dean se abandona a las dudas, inhala esperando que el aire lo consuele pero éste no logra siquiera entrar a sus pulmones, comienza a hiperventilar, ¿qué si dice que sí y Sam muere –de nuevo-? ¿qué si resulta ser el mentado anticristo que prometía Gordon? ¿qué si los ángeles vienen por él? ¿qué si al meterse a la ducha se termina resbalando, tiene una mala caída y lo deja solo? ¿qué si aparecen los unicornios para llevárselo a él por ser el único que cree en su existencia?
-Dean, eso es ridículo. –lo dijo en voz alta… demonios, ahora Sam lo ve con expresión de ternura absoluta. Imbécil. –Hey, Dean… escúchame, tranquilo, inhala, exhala… Dean, nada malo va a pasarnos, y aun si sucediera algo de eso, nosotros seguiríamos juntos, ¿lo comprendes Dean? Porque, ¿sabes una cosa? Nadie, ni siquiera tú puede matar el amor.
Fue en ese momento que Dean terminó de saber que estaba perdido, completamente perdido.
Enredó los brazos en el cuello de Sam y se aferró a él como si fuera alguna especie de adolescente perdida, lo abrazó entregándose, siendo recibido por su hermano que lo apretó hasta que las costillas se resintieron. Entonces Dean deslizó las manos hacia sus mejillas y finalmente lo besó, un leve roce de labios secos y temblorosos acariciando, solo un masaje lento que habla de entrega, de amor ciego, del tipo de besos en los que tu alma pareciera colarse entre tus labios para ir a acariciar el alma del otro, amándose en un abrazo sin fin. Dean besó a Sam y el mundo se detuvo. Así de sencillo, sólo se detuvo.
-Te amo. –murmuró Dean sin abrir los ojos, sin querer enfrentarse a la realidad que le aterraba, mejor seguir ahí, seguro y calientito en esos brazos kilométricos que lo separaban del mundo.
-Mírame. –lo obedeció, siempre lo ha hecho. Abrió los ojos y encontró la mirada decidida de Sam. –Dean, voy a besarte, te dejaré sin aliento, y te tocaré de tal forma, en que terminarás rogándome para que esté dentro de ti una vez y otra vez más. Me rogarás y yo lo haré, porque te deseo y sé que también tú me deseas a mí.
Dean quiso decirle que seguramente se había dado un golpe muy fuerte cuando pasaron por Nueva Orleáns, que él jamás en su vida había rogado porque se lo follaran, y definitivamente era él quien daba los besos que dejaban sin aliento, no a la inversa. En serio, Dean quiso decirlo, pero para cuando la idea comenzó a cobrar vida en su lengua, Sam colocó sus enormes manos en el trasero de Dean y se levantó del suelo con él en los brazos mientras lo besaba con labios, dientes y lengua, luego lo empotró en la pared y siguió con su palabra de dejarlo sin aliento, mientras Dean sólo pudo enredar las piernas en la cintura de su hermano y enterrarle las uñas en los hombros.
Sam le dio uno, o tal vez varios besos de esos que hacen historia, separándose sólo el segundo suficiente para tomar algo de aire, luego se pasó a besarle el cuello, para mordisquearle el lóbulo de la oreja izquierda, para lamerle la clavícula y después soplar sobre ese camino de saliva; lo separó de la pared y caminó aun con él entre los brazos hasta que llegó a la cama dónde lo recostó con sumo cuidado. Dean no supo cómo, cuando o por qué, pero el punto es que estaba ahí, sobre las sabanas arrugadas con las piernas abiertas esperando a que Sam terminara de quitarse la camisa aun de pie frente a él. Lo logró en un par de segundos y después fue a arrancarle –literalmente- la ropa al mayor, desgarrando incluso con los dientes. Y, realmente, la imagen de Sam arrancándole la camisa fue suficiente para que le pulsara a Dean la erección dentro de los pantalones.
-Tú… me excitas demasiado. –confesó Sam antes de lanzarse a mordisquearle los pezones el tiempo suficiente para que se le pusieran duros y oscuros, y fue entonces que Dean se dio cuenta de que no podía mover las manos. Maldito enano, mil veces maldito. Lo había atado al cabecero de la cama con su propia camisa, y él que lo creía santo. –Te dije que no confiaras en las apariencias, Dean… ahora, ¿qué haré contigo?
Precisamente en el momento en que quiso decirle que podía comenzar por soltarlo y después huir porque lo iba a matar, fue que Sam le abrió los pantalones con una lentitud que dolía. Le abrió los pantalones y se los bajó con mayor lentitud aprovechando para rozarle los muslos con tal parsimonia que parecía que lo estuviera tocando con una pluma. Sam llegó hasta sus pies que comenzó a lamer suavemente, pasando la lengua por toda la planta del pie, por los dedos, chupándolos, mordisqueando, y soplando haciendo a Dean jadear mientras intentaba ahogar leves gemidos. Jamás pensó que pudiera excitarle que otro tío le chupara los pies. Pero entonces Sam se cansó de hacerlo y siguió subiendo hasta llegar a los muslos, le obligó a abrir más las piernas flexionadas y comenzó a lamer la cara interna de los muslos acercándose cada vez más a su entrepierna aun cubierta por la ropa interior que retiró en un instante. Siguió recorriéndolo con esa lengua pero aun evitando su erección que lucía roja e hinchada esperando ser atendida.
-Serás cabrón… -alcanzó a murmurar cuando Sam llegó a su cintura que marcó con una mordida que seguro dejaría huella, entonces llegó a su ombligo que también chupó, metiendo la lengua dentro, metiéndola y sacándola para luego regresar a los pezones que lo recibieron gustoso, subió hacia el cuello, hasta llegar a los oídos.
-Dilo.
-¿Qué…?
-Di qué quieres que te haga. –honestamente Dean lo diría, si tan solo pudiera pronunciar dos palabras seguidas sin ponerse a gimotear como colegiala, pero entonces fue cuando sintió uno de los dedos acariciándole su entrada, sólo rodeándola y acariciando, deslizándose luego a sus testículos y terminando en el pene que recorrió con suavidad una sola vez. –Hazlo, Dean. Dime qué quieres… -pegó su cuerpo al de su hermano, gimiendo los dos al mismo tiempo cuando ambas erecciones se tocaron aun separadas por la tela rugosa de los pantalones de Sam. –Dilo…
-Fóllame. –lo dijo en un tono necesitado, mordiendo después sus labios rojos, y arqueándose para obtener más contacto. Las manos de Sam en sus caderas lo devolvieron a su sitio.
-¿Por qué?
-Por… -esto era humillante, no lo haría, no lo… de acuerdo, ese dedo volviendo a acariciar su entrada le recordó porque era importante tener buenos modales. –Sammy… fóllame… por favor…
No fue necesario más preámbulo. En ese momento Sam bajó y se puso los pies de su hermano en los hombros y acercó la lengua hacia su entrepierna y comenzó a lamerle los testículos, deslizándose después hacia su entrada que acarició y dilató con la lengua primero, después con los dedos, y buscó dentro hasta que Dean se arqueó cerrando los ojos y abriendo la boca en un grito mudo. –más… más, Sammy… quiero sentirte dentro… hazlo… por favor… -fue cosa de pedirlo una vez y de que Sam lo tocara de esa forma para que finalmente Dean se derritiera en sus brazos rogando por más, y más, y más, hasta que Sam sacó sus dedos y su boca, y Dean lloriqueó un momento antes de sentir esa dureza extraña que le provocó algo de dolor y que le hizo soltar un par de lágrimas, Sam le acarició el rostro con suavidad invitándolo a que abriera los ojos, así lo hizo, Dean abrió los ojos y se sumergió en la mirada de su hermano que le hablaba de seguridad y otras promesas de felicidad que Dean aceptó ya cansado de dudar, asintió, lo besó en los labios, y Sam terminó de enterrarse en él haciéndolo sentirse lleno, e incluso completo, como si hubiera estado toda su vida esperando tan sólo este momento. Y bueno, que así había sido, o así debió ser. Porque ahora, mientras Sam se quedaba inmóvil dentro de él, con sus labios unidos en un beso sin fin, es que se daba cuenta de una vez y para siempre de que este era su lugar, de que si tenía que elegir entre lo que fuera, sin duda preferiría siempre volver a este momento en que Sam lo penetraba suavemente sin separar siquiera los labios de los suyos.
Sólo unidos, de todas las formas en que dos personas podían llegar a estar unidas. Juntos, cómo sólo dos almas pueden llegar a estar, fundiéndose el uno en el otro, suspirando al unísono, respirando el mismo aire, tocándose en la misma sintonía, moviéndose cada vez más rápido como si el mundo dependiera de ese ritmo cadencioso en que se encontraban sumergidos.
Entonces llegó el orgasmo y el mundo comenzó a girar de nuevo.
Sam se estiró lo suficiente para desamarrar a Dean que –contrario a todo pronóstico- en vez de golpearlo, simplemente aprovechó su libertad recién adquirida para enredarse por completo en su hermano que salió lentamente de él. Dean se aferró a su cuerpo y suspiró en su pecho, y decidió que este día tenía permiso, que por este momento sería sólo Dean, sin falsas pretensiones y sin miedos, sólo Dean siendo uno con Sam, abrazándose a él, entregándose a él, deseándolo a él.
-Te amo, Sam… no me dejes… -murmuró contra su pecho y Sam lo abrazó con fuerza.
-No lo haré, Dean… jamás.
Tengo todo lo que quieres,
Como un corazón que es tan sincero.
Sólo llámame y te lo mandaré
Con amor de mí para ti.
Tengo brazos que pueden abrazarte
Y mantenerte a mi lado.
Tengo labios que pueden besarte
Y mantenerte satisfecho.
"From me to you"
-Los Beatles
---Fin---
Nito - May 17, 2009 02:25 PM (GMT)
Que cosa más pichiosa, primero me reí un montón con Sam intentando que Dean hable y con Dean hiper borracho, y el resto fue puro amor :wub:
bbm - May 17, 2009 05:14 PM (GMT)
esat relindo...ese...momento en el que dean se permitio..ser solo dean..me ha derretido completamente.... :hug:
liz81! - May 19, 2009 01:40 AM (GMT)
1°
| QUOTE |
-Dean,… ¿por qué me amas? - sus brazos estrechan el fuerte cuerpo de su hermano entre sus brazos.
- Te amo porque eres mío y necesitas ser amado. - Las palabras escapan de sus labios como el agua entre las manos. Fuerte y conciso como solo Dean Winchester sabe hacerlo.
|
Todo muy lindo!!, pero esta frase y la respuesta de Sam es mi favorito
2° Dean borracho, Sam controlador, Dean pidiendo mas... me pueden :yuyu:
Por cierto Chicar aun me puedo apuntar? o llegue demasiado tarde? xD
chicarvil - May 19, 2009 06:07 AM (GMT)
vas con el tiempo justito pero sip, te apunto
Silvicj - May 20, 2009 04:53 PM (GMT)
Jodeeer q nivelazo!!!
Vaya par de carpe diem q habeis puesto.. no se de quién es cada uno pero vaya par de fics más bonitos.. :wub:
Lo teneis chungo las q tengais q votar.. q no os pase nada... :egipto:
Vanessa Winchester - May 20, 2009 10:32 PM (GMT)
con respecto al primer fics
1. Filosofico y lindo. :shifty:
| QUOTE |
-Dean,… ¿por qué me amas? - sus brazos estrechan el fuerte cuerpo de su hermano entre sus brazos.
- Te amo porque eres mío y necesitas ser amado. - Las palabras escapan de sus labios como el agua entre las manos. Fuerte y conciso como solo Dean Winchester sabe hacerlo. |
2. al segundo HERMOSISIMO :wub:
| QUOTE |
-Te amo. –murmuró Dean sin abrir los ojos, sin querer enfrentarse a la realidad que le aterraba, mejor seguir ahí, seguro y calientito en esos brazos kilométricos que lo separaban del mundo.
-Mírame. –lo obedeció, siempre lo ha hecho. Abrió los ojos y encontró la mirada decidida de Sam. –Dean, voy a besarte, te dejaré sin aliento, y te tocaré de tal forma, en que terminarás rogándome para que esté dentro de ti una vez y otra vez más. Me rogarás y yo lo haré, porque te deseo y sé que también tú me deseas a mí. |
Me derrito en mi teclado soy un bichos boscoso en mi teclado.
| QUOTE |
-Fóllame. –lo dijo en un tono necesitado, mordiendo después sus labios rojos, y arqueándose para obtener más contacto. Las manos de Sam en sus caderas lo devolvieron a su sitio.
-¿Por qué?
-Por… -esto era humillante, no lo haría, no lo… de acuerdo, ese dedo volviendo a acariciar su entrada le recordó porque era importante tener buenos modales. –Sammy… fóllame… por favor…
|
:wii: :wii: :wii: :wii: :wii: ese follame me estremecio de pies a cabeza.
| QUOTE |
Sam se estiró lo suficiente para desamarrar a Dean que –contrario a todo pronóstico- en vez de golpearlo, simplemente aprovechó su libertad recién adquirida para enredarse por completo en su hermano que salió lentamente de él. Dean se aferró a su cuerpo y suspiró en su pecho, y decidió que este día tenía permiso, que por este momento sería sólo Dean, sin falsas pretensiones y sin miedos, sólo Dean siendo uno con Sam, abrazándose a él, entregándose a él, deseándolo a él.
-Te amo, Sam… no me dejes… -murmuró contra su pecho y Sam lo abrazó con fuerza.
-No lo haré, Dean… jamás.
|
Y ese te amo me mato :yuyu: divino divino :love:[QUOTE]
mistica - May 21, 2009 02:47 AM (GMT)
El primero es una ternura :wub:
El segundo es ahdgdtebdjhf :mf_dribble: y :par:
Hace tiempo que no escuchaba lo del manual de Carreño xDDDDDD
chicarvil - May 21, 2009 08:44 PM (GMT)
despues de pelearme con el ordenador un siglo he conseguido descargar el nuevo carpe diem. Decir que no hace falta subir los ff a descarga directa, solamente mandarmelo y listo. Muchas gracias gente, y disfrutad.
Titulo: 3
Calificación: NC-15
Pairing: Sam /Dean
Macho…
Si, siempre ha considerado a Dean un gran macho; cerveza en mano, control remoto en la otra y pies sobre la mesa del hotel.
Dando ordenes en la cacería… y en la cama.
Teniendo la razón eternamente, aun en situaciones en las que hasta él sabe que esta equivocado.
Todo un macho dominante, exitoso en su trabajo y sexualmente (muy) aceptable.
Dean es un macho que al parecer carece de lagrimales.
Sam se pregunta como se las arregla para mantener el temple e imagina que ha de ser muy difícil vivir sin permitirse sentir o emocionarse.
Sin llorar.
De alguna manera lo entiende. Su hermano jamás aprendió a manejar sus emociones, y el hablar de sus sentimientos pareciera ser un pantano de arenas movedizas en el cual teme caer.
Como si con derramar una lagrima fuera a derrumbarse por completo.
Nadie le preparó para ver a Dean roto por las emociones, roto como se rompen los hombres, roto como solo Dean Winchester
Ahora esta de pie junto a él, y al parecer éste macho si puede derramar lágrimas.
Lo hace haciendo pucheros y sin ocultarse, sin siquiera bajar la cabeza
“Dean Winchester llora como……. Los hombres”
-Estas llorando- Vale, lo tiene que decir en voz alta para saber que es real
-Sam…-Dean parece haber deseado que no se diera cuenta
-Puedes llorar sobre mi hombro, digo, si quieres- Es el menor, así que tiene que aprovechar hasta la mínima oportunidad para chinchar a su hermano (ya que son escasas). Sabe que no es el momento para sus juegos, pero no puede evitarlo
-Saaam! – Ahora la voz de Dean comienza a sonar entre advertencia, molestia y cansancio.
-No, en serio. Mejor aun, vamos a la cama y te desahogas en mis brazos Sabe que no lo hará… al menor no desahogarse
Lo comienza a arrastrar hacia la cama sonriéndole
-Idiota – Lo empuja sobre el colchón y se recuesta a su lado
-Perra – Lo abraza por detrás, colocando su pecho contra la espalda del rubio.
Sabe que a Dean no le gustara hablar del tema por la mañana, así que esta decidido a hacerlo ahora, no pierde nada con intentarlo.
-Dean, estoy aquí si necesitas hablar – Le dice al oído
-¿Sabes que te amo verdad? – susurra en respuesta mientras aprieta el brazo de Sam contra su pecho
-Lo sé
-Con eso basta
fin
bbm - May 21, 2009 09:57 PM (GMT)
por dios..es que ami esos momentos cama/abrazos me ponen muy mal..por diooos...me gusto mucho....dean llorando...sam abrazando....me derrito al instante :hug:
Vanessa Winchester - May 22, 2009 12:14 AM (GMT)
:D Dios cortito pero muy tierno. :wub:
Nito - May 22, 2009 06:50 AM (GMT)
Que bonito todo, que me da un jari al corazón de tanto amor con ese final :wub:
Nito - May 22, 2009 06:50 AM (GMT)
Que bonito todo, que me da un jari al corazón de tanto amor con ese final :wub:
chicarvil - May 23, 2009 09:35 PM (GMT)
esto...gente, mañana se acaba el plazo para presentar el carpe diem y aun me quedan dos ff por recibir
chicarvil - May 24, 2009 10:08 PM (GMT)
aqui os dejo otro carpe diem..ya na mas que me queda uno..asi que...a quien le quede..que se de prisita.
Titulo: 4
Sentado en el sofá, donde se sentía arropado y protegido, Dean volvió a girarse en dirección a la mesa de madera que estaba al lado de la cocina de aquella habitación de motel. De color oscuro y grabados de anteriores huéspedes, la mesa se alzaba poderosa, dominando la sala.
Pero Dean pasaba de la mesa.
Lo que miraba con precaución era una rosa roja, dejada casi por descuido allí encima.
¿A qué clase de imbécil se le ocurría dejar una pobre flor en una jodida mesa?
Sin agua ni nada.
Tan sólo estaba allí, esperando algo.
Por eso Dean estaba en la trinchera que era el sofá. Se estaba protegiendo de lo que quiera que fuese a ocurrir.
Porque algo ocurriría. Bueno o malo… tiempo al tiempo.
Volvió su atención a la tele, esperando que la serie que fingía que veía empezara de nuevo, pero los anuncios seguían. Intentó prestarles atención, pero eran lo menos interesante del mundo.
Y los ojos se le iban solos a la dichosa rosa que había sobre la dichosa mesa.
Se estaba poniendo nervioso, cada vez más. Porque era de esas rosas de tallo verde y flor de color rojo sangre. Aún no estaba abierta del todo y Dean sabía que, ahí encima, desnutrida de agua y sol, la pobre no se acabaría por abrir en la vida.
Por eso, negó lentamente y se levantó de un saltó del sofá. Fue a la cocina, sacó un vaso de cristal de una de las baldas superiores y abrió el grifo. Mientras esperaba que el agua se enfriara un poco, volvió a pensar en qué hacía allí esa rosa.
Las opciones eran muchas, pero ninguna clara. Tal vez Sam quería dejar claro quién era la chica, pensamiento que a Dean le hizo girar exasperado los ojos. Pues si iba por ahí, el muy gilipollas, estaba confundido. Ni harto vino aceptaría aquella rosa…
Pese al calor que le producía un segundo pensamiento…
Aquella rosa era para él.
Comenzó a llenar el vaso cuando el tintineo de las llaves le alertó. Miró el vaso, sin saber qué hacer con él. Quiso tirar el agua al fregadero y corriendo a su refugio, pero nada más dar una zancada, la puerta se abrió, dejando ver la alta figura de su hermano.
- ¿Qué haces? –Preguntó Sam, curioso.
- Nada. –Respondió él rápidamente.
- Estabas corriendo.
- No lo hacía. –Negó, molesto al ser descubierto tan rápidamente.
Sam no le rebatió, tan sólo frunció el ceño para luego negar y dejar un par de bolsas sobre la mesa.
Al lado de la rosa.
Dean le observó con atención, fijándose en cada uno de los movimientos del castaño. Expectante ante lo que pudiera suceder en cualquier momento.
Pero no pasó nada.
El menor de los Winchester se descalzó y se arrastró a donde estaba su portátil, para buscar cualquier cosa que no tuviera que ver con la flor pero que sirviera perfectamente para estresarle. Estaba seguro que buscaba eso. En google. Con las mismas palabras.
Estúpido Sam.
Estúpida flor.
- ¿Qué es eso? –Preguntó al fin, al cabo de unos minutos.
- Unas cervezas. –Respondió Sam sin ni si quiera apartar la vista de la pantalla.
Dean lo maldijo mentalmente.
- No hablo de la bolsa. Digo lo “otro”.
Esta vez sí que logró atraer la atención de su hermano. Los ojos, ahora grises, de Sam le miraron interrogantes. Dean le miró y luego volvió la vista a la mesa y, por ende, a la rosa. San le siguió. Cuando encontró la flor, abrió ligeramente la boca, formando una “o”.
Luego sonrió.
Maldito niñato.
Arrastrando la silla, Sam se puso en pie y se acercó a la mesa bajo la atenta mirada de Dean. Tomó la rosa, y comenzó a juguetear con ella, clavando sus orbes grises en los verdes del mayor, que volvió a desear ser chiquitito y saber cuándo tenía que cerrar su maldita boca.
- Pasé delante de un puesto de flores…
- Oh, eso no me lo podía imaginar. -Comentó sarcástico el rubio. Pero la mirada sería de Sam le hizo callarse y dejarle acabar su historia.
- … Acababa de discutir contigo y sé que, a veces, soy bastante difícil de tratar… y cuando intento arreglar las cosas vuelvo a meter la pata… y digo cosas que no quiero.
Le tendió la rosa.
Una oferta de paz, color sangre y con espinas.
Toda una oferta de paz a lo Winchester. Difícil a más no poder.
Sam esperó, expectante, a ver qué hacía su hermano.
Esperaba que se riera en su cara y volver a iniciar una pelea.
O que la cogiera y se riera en su cara.
O que se volviera y siguiera viendo la tele.
Pero, pese a todo pronostico, Dean saltó por encima del sofá y tomó la flor, o le arrancó la flor de la mano, y salió corriendo a ponerla en agua y frente a la ventana.
No sin antes, regalarle un casto beso en los labios.
---FIN---
Vanessa Winchester - May 25, 2009 12:13 AM (GMT)
:rolleyes: Que hermoso dios a dean le gusto la rosita mmmm.
| QUOTE |
Pero, pese a todo pronostico, Dean saltó por encima del sofá y tomó la flor, o le arrancó la flor de la mano, y salió corriendo a ponerla en agua y frente a la ventana. No sin antes, regalarle un casto beso en los labios. |
:wub: :wub: :wub: Pero que lindo.
bbm - May 25, 2009 01:38 AM (GMT)
:wub: ..dean aceptando la rosa de su hermano...lindo.. :wub:
chicarvil - May 25, 2009 06:48 AM (GMT)
Aqui os dejo el ultimo de los carpe diem y de paso decir que ya queda clausurado este mes. Ya solo queda que los jueces me manden las votaciones.
Otro cosa, debido a que este mes es lo de asylum y tanto maat como yo nos vamos puede que este mes tardemos un poco mas en dar la bandita y decir el nombre del ganador :uf: Lo siento
Titulo: 5
Tantos Recuerdos, tantos momentos vividos junto a Sam son lo único prescindible, hermoso, y puro que guarda en su corazón. Nunca supo lo que fue un hogar, esos pequeños detalles como una madre que te regañe por pintar las paredes con tus crayones o por no comer tus verduras.
El no tuvo paredes, porque careció de una casa que pudiera llamar hogar, no tuvo crayones, porque al el no se le permitió tener niñez y ni mucho menos comer sus verduras, no tenia una madre que las cocinara, joder, si con costo a veces comía, ya que generalmente el mismo debía conseguir la comida para el y su hermanito.
Si puede contar momentos tiernos o felices, increíblemente serian muchos, talvez no normales como los de otras personas, pero para el, son y serán lo más cercano que tendria jamás a la felicidad y eso es suficiente.
Recuerda cuando el sentimiento que cambio su patética existencia, apareció por primera vez, de manera tan pequeña e imperceptible que no lo noto, cuando tomo aquel bebe en sus manos mientras sus padres sonreían no puso porque se sintió un poco mas completo. Esos ojitos que le miraban con atención como si el fuera su mundo, le conmovieron, y de inmediato su mirada se encontró con la multicolor demostrando que su mundo también era el pequeño, sammy.
Eran almas gemelas, aun no lo comprendía pero se complementaban entre si con solo miradas, con solo sonrisas, con solo suspiros. Cuando hacia una pequeña travesura, sammy siempre me cubría con papa haciéndome parecer siempre el hermano mayor responsable, excelente soldado que papa siempre esperaba de mí.
Sam odiaba muchas cosas, pero las hacia solo para evitarme problemas con papa. El Nunca quiso aprender nada de la caza, pero aunque me parezca irónico e innecesario lo hiso por mi, sabia que John Winchester no aceptaría un no por respuesta, y yo seria su punto para llegar a el, y los métodos no eran muy aceptables, -joder- por eso acepto sin protestar.
Definitivamente el momento más hermoso de mi vida, donde me percate de ese sentimiento que hasta ese momento ignoraba en mi corazón, fue con nuestro primer beso; que por irónico que sea fue de La mano con nuestra primera borrachera juntos.
No se como paso, solo recuerdo que tome el rostro de Sammy en mis manos, acaricie una de sus mejillas y uní mis labios a los de el, levemente mordisquee esperando respuesta que llego incluso mas tímida que mi primer impulso, nos rozamos tímidamente labio sobre labio, profundizando poco a poco, sintiendo como todo a nuestro alrededor paraba, y solo se oía los latidos de nuestros desbocados corazones. Nuestras lenguas se encontraron y fue como conocer el mismísimo paraíso, inclusive creí oír algunos pajarillos cantar, mis piernas temblaron, con mi mano izquierda tome su cuello para abarcar más de esa boca, que me recibió gustoso, y como si se me fuera la vida en ello le bese más apasionadamente, hasta prácticamente quedarnos sin aire.
Al separarnos lo único que salió de mi boca, fue lo que nunca mas diré, algo tan natural y hermoso que me siento incapaz de respirar adecuadamente solo de recordarlo.
-Te quiero Sammy, te quiero.
-Yo también, yo también-dijo antes de abrazarme.
Uno de tantos recuerdos, raros, si, debo admitir pero para mí son la base mi alma, corazón y humanidad misma, y aunque no tuvo madre, ni vegetales, o algo así, tiene algo que muchas personas se empeñan en conseguir toda su vida y nunca lo logran, el amor de sus vidas.
fin
bbm - May 25, 2009 06:52 AM (GMT)
al diablo..con la madre y los vegetales..(bueno la madre no tanto)...ajaja por dios..estuvo..simplemnte lindo :wub: ..me gusto mucho :wub: